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¿Sabes decir
20 Sep 2016

¿Sabes decir "no"? Vídeo.

Todos necesitamos nuestros momentos de descanso y desconexión, pero a veces en el día a día nos perdemos con entre compromisos y obligaciones.

¿Son todos ineludibles?

Tener en cuenta nuestras necesidades y aprender a decir que no siempre es importante, pero lo es más durante nuestro embarazo

Te invito a que reflexiones sobre ello y pienses cómo te afecta intentar llegar a todo.

¿Hay alguna alternativa que te permita sobrellevar mejor estas situaciones? 

Comparte tu experiencia en comentarios. Seguro que nos enriquecerá a tod@s. 

Vive un embarazo feliz, consciente y libre de cargas innecesarias ;)

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 ¿Embarazada y replanteándote tu vida laboral?
14 Sep 2016

¿Embarazada y replanteándote tu vida laboral?

Una pequeña historia
Cuando tomaron la decisión de quedarse embarazados, Cristina comenzó a replantearse su vida. De hecho, ya había iniciado ese proceso antes, cuando dudaba si tener hijos o no. 

¿Qué tipo de vida quería llevar? ¿Qué clase de padres querían ser? ¿Podrían conciliar su vida personal y laboral? ¿Estaban haciendo lo que realmente quería con su vida? ¿Qué valores quería inculcarle a su hij@? ¿Eran coherentes con la vida que llevaban?

Durante este periodo de reflexión llegó a varias conclusiones:

  • Quería un trabajo que le permitiera conciliar su vida personal y laboral (pasar tiempo con su hij@, pareja, poder ir al médico sin tener que estar pidiendo permisos a su jefe…)
  • Quería que “ese trabajo” le encantara (o como dicen ahora le apasionara) ya que tendría que dedicarle muchas horas y mucho esfuerzo.
  • Quería trasmitirle a su hij@ sus valores y ser coherente con ellos. 

 

Sabía dónde estaba y dónde quería llegar. Sólo le quedaba definir un plan, cada uno de los pasos que tendría que dar para conseguir su objetivo. 

¿Sólo?

El proceso de reflexión incluye otras muchas preguntas ya que es un desafío importante. 
Se debe entender no solo los beneficios (que a Cristina le atraían como cantos de sirena) sino también todos los riesgos que conllevan su aventura y su coste (personal y económico).

 

Replanteándote tu vida laboral
Como le sucedió a Cristina, muchas mujeres y hombres (que no todos) se replantean su vida antes o durante el embarazo o después cuando ya son padres. Se plantean preguntas similares que incluyen dudas sobre su vida personal o sus empleos actuales.

¿Podré coger mi baja y después una reducción de jornada? ¿Mantendré mi puesto de trabajo? ¿Se paralizará mi ascenso? ¿Me despedirán? ¿Podré compartir mi baja con mi pareja sin tener problemas en el trabajo?

Estas y otras muchas dudas atacan a nuestra mente cuando pensamos en el trabajo y en nuestro futuro próximo como madres y padres. 

No voy a hablar de la vulnerabilidad laboral en la que se encuentra la mujer trabajadora, embarazada o madre, que todos conocemos y que es una realidad que hay que combatir. 
En esta ocasión no se trata de eso. Tampoco de lo que nos encontraremos a la vuelta de nuestra baja, ya que no depende del todo de nosotr@s. Se trata de lo que sí depende de nosotr@s.

Algunas de las respuestas a estas cuestiones se pueden obtener preguntando, pero en otras ocasiones llega inesperadamente el fin de una etapa laboral o se toma la decisión de cambiar de trabajo a otro que permita estar en consonancia con nosotros mismos y nuestros valores (por cuenta ajena o propia). Otras veces, simplemente retrasamos la decisión: cuando nazca el bebé, cuando vaya a la guardería, cuando sea un poco más mayor… 

Ya sabemos que cada embarazo es diferente como la forma de vivirlo cada mujer. Lo que sí es común es que son nueve meses emocionantes y repletos de cambios físicos y emocionales, por lo que hay que pensar (antes y durante) si es el momento adecuado para realizar este cambio laboral y plantearse cuestiones como las siguientes:

  • ¿Te gusta lo que estás haciendo? 
  • ¿Qué es lo que realmente te gustaría hacer? ¿Lo sabes o no lo tienes claro?
  • ¿Es realista? ¿Económicamente viable?
  • ¿Qué dificultades tiene? ¿Y beneficios?
  • ¿Qué te va a suponer? (Cuál va a ser su coste personal, laboral, económico…)
  • ¿Es el mejor momento?
  • ¿Cuáles son tus prioridades en este momento?
  • ¿Qué te paraliza? ¿Qué te anima?
  • ¿Qué te asusta o te da miedo?
  • ¿Tienes claro que pasos tienes que dar? 
  • ¿Te visualizas?
  • ¿Conoces tus fortalezas y debilidades?

 

Durante el embarazo no estamos al 100x100, ni en el mejor de los casos. Con esto no quiero decir que te olvides del tema y no te lances a cambiar de trabajo o lo que quieras hacer. Moralmente no podría hacerlo pues yo misma tomé mi decisión de emprender poco antes de quedarme embarazada y en ello estoy, emprendiendo embarazada (muy feliz por cierto). 

Lo que quiero decir es que es una decisión que depende de ti y que es muy importante que antes de lanzarte a la piscina reflexiones, te hagas preguntas y las respondas sinceramente, enfocándote en la solución. Infórmate, valora las alternativas, sus beneficios, riesgos… Y tomes la mejor decisión para ti, tu bebé y tu pareja. 

Valora la realidad, las creencias que pueden limitarte (si son ciertas o se basan en miedos, bloqueos, etc.) y visualiza dónde quieres estar.

Y repito, sé realista. Dentro de nueve meses tendrás un bebé en tus brazos y es más que probable que continúe tu transformación interior.  

Tal vez decidáis que lo mejor es quedarse un tiempo en casa sin trabajar (si os lo podéis permitir), o prefieres compaginar (o no) tu maternidad con tu trabajo, pedir una reducción de jornada…

Dependerá de ti y de tu realidad. ¿En qué situación personal, económica… te encuentras? ¿Puedes cubrir los gastos de la comida, hipoteca, gas….?

Y es por eso, que depende de ti, haz lo que te haga sentir mejor y convencid@ de que es lo mejor para tu familia. 

En tú caso, ¿te has planteado cambiar de trabajo o emprender durante el embarazo? ¿Qué hiciste finalmente?


Un abrazo
Laura

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Créditos de imagen CCO Licence Natalie B www.pexels.com
 

Recordando el primer trimestre. Vídeo.
13 Sep 2016

Recordando el primer trimestre. Vídeo.

En el vídeo de hoy recuerdo mi experiencia del primer trimestre con sus molestias, primeras dudas, preocupaciones... y comparto contigo reflexiones para afrontarlas mejor.

¿Cuándo es el mejor momento para contarlo?
No rindo en el trabajo lo mismo que antes: ¿qué hago?
¿Estará bien el bebé? ¿Afectará a mi relación de pareja?...
¿A quién pido ayuda?

Vive un embarazo feliz, consciente y libre de cargas innecesarias :)

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El embarazo y sus cambios.Vídeo presentación.
07 Sep 2016

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Esta semana comenzamos con una serie de vídeos sobre el embarazo.

Un espacio creado para que podamos compartir nuestras emociones, dudas, preocupaciones…

Para que cuidemos de nuestro bienestar emocional y podamos disfrutar de nuestro embarazo y vivirlo de una manera más consciente y plena.

¡Comenzamos!

Feliz embarazo ;)

 

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Tener o no tener hijos, ésa es la cuestión. Parte II.
27 Jul 2016

Tener o no tener hijos, ésa es la cuestión. Parte II.

Si en la anterior entrada nos centrábamos en las preocupaciones más habituales que suelen tenerse a la hora de plantearse tener o no tener hijos y reflexionábamos sobre la importancia de  tomarse un tiempo para analizar cada una de estas preocupaciones desde la tranquilidad, sin presión y con libertad de elección, en el artículo de hoy te propongo algunos recursos que puedes utilizar para afrontar esta decisión. 
Espero que te sean de ayuda. 

En ocasiones el miedo a tomar la decisión de ser o no ser madre o padre es tan potente que se posterga incluso años. El miedo nos avisa de una amenaza y esta muchas veces proviene de creencias irracionales o alteraciones de la realidad. Aunque no siempre la interpretación tiene que ser incorrecta, a veces puede ser correcta y otras veces encontrarse en un punto intermedio siendo algo desproporcionada.

Entonces, ¿qué puedo hacer?

  • Interpretación de la situación que estás viviendo

Tal vez podrías comenzar por cuestionarte si la interpretación que estás haciendo de la situación que estás viviendo es totalmente objetiva o por el contrario no es real.

Plantéate si hay alguna interpretación alternativa y cuestiónala también. Se honesto contigo y no te engañes. 
Para ello puede ayudarte el siguiente punto.

  • Creencias

Muchas de las preocupaciones y pensamientos de los que hemos hablado antes los podemos someter a examen.

Por ejemplo, ante el pensamiento de que todas las relaciones de pareja se resienten con la llegada de un bebé o directamente todas las parejas se rompen, podrías plantearte las siguientes reflexiones (para este ejemplo y para otros pensamientos):

- ¿Crees que puede esconderse una creencia rígida que este influyendo en tu interpretación de la realidad? 

Como por ejemplo, creer con rotundidad que los hijos rompen las parejas. 

- ¿Qué veracidad tiene este pensamiento? Si puedes, numéralo del 1 al 10.

- ¿Tienes datos objetivos que avalen o contradigan esta creencia? ¿Crees que lo que le ha ocurrido a tus amigos o a tu primo le ocurre a la totalidad de parejas que hay en el mundo? 

- ¿Crees que puede existir algún pensamiento alternativo? 

Por ejemplo, hay parejas que se rompen con o sin hijos. Puede haber parejas que se rompen teniendo hijos, pero los motivos de las separaciones son variados y no siempre ésta es la causa. ¿Qué pensamiento alternativo se te ocurre a ti?

- ¿Qué veracidad tiene este nuevo pensamiento? Si puedes, numéralo del 1 al 10.

- ¿Se te ocurre algún pensamiento alternativo más?

- ¿Existen experiencias previas (con datos objetivos) que avalen o contradigan esta nueva creencia?

Por ejemplo, tengo amigos que tienen hijos y que son muy felices. La pareja sigue funcionando igual de bien y buscan sus momentos para estar solos, hablar, etc. 
De todas las interpretaciones, ¿cuál es correcta para ti? ¿Encuentras otras alternativas?

- ¿Crees puede influirte en cómo te sientes a la hora de tomar una u otra decisión la interpretación que haces en cada uno de los casos anteriores? 

- ¿Qué emociones sientes pensando de una u otra manera (en positivo o en negativo)? Escríbelo y reflexiona sobre ello. 


Aquí tienes un ejemplo de algunas preguntas que puedes plantearte. A partir de éstas podrías trabajar con cada una de tus dudas, preocupaciones o creencias que a veces se esconcen detrás de nuestros miedos. 

Toma conciencia y reflexiona sobre cómo interpretas la situación de tener o no un bebé. Sin darte cuenta adquirirás una nueva habilidad para gestionar tus emociones.

  • ¿Cómo te hablas a ti mismo?

Otra cosa que podrías hacer es observar cómo te hablas a ti mismo. Me refiero a esos autodiálogos internos que tienes cuando te planteas este tema. ¿Son optimistas y realistas o negativos e irreales? ¿Qué te estás diciendo cuándo piensas en tener o no hijos? 

  • Visualízate

Por último, ¿qué te parecería visualizarte con hijos?
Intenta ver cómo sería tu vida con o sin hijos. Cuando lo hagas, intenta ser objetivo (ya sé que es difícil), pero intenta no ser exagerado ni distorsionar la realidad con lo maravilloso y fácil que sería tener hijos o con el terrible impacto que tendría en tu vida tenerlos. Ten en cuenta los cambios y trata de ver lo que ganarías y perderías en ambos casos. 

  • Análisis de alternativas

Después de todos estos ejercicios de reflexión que has hecho (que repito llevan su tiempo) puedes analizar las ventajas e inconvenientes (lo positivo o negativo) de tener o no hijos. Al igual que has hecho antes, sometiéndolas de nuevo a examen, no vayan a mezclarse con interpretaciones irreales. Intentando que las valoraciones, tanto positivas como negativas, sean lo más realistas posibles. 

Ante los inconvenientes que observes plantéate si hay alguna forma de resolverlos. 

Por ejemplo, ante la preocupación de no tener a nadie que se encargue de los niños mientras estás trabajando (ni abuelos, ni hermanos…) piensa que posibles soluciones podrías tener: guardería, contratar una persona en casa que os ayude, un amigo cercano a la familia en desempleo, reducir la jornada laboral de uno de los dos, etc.)

Con la lista de alternativas que obtengáis, repetís el proceso. Qué ventajas e inconvenientes tiene cada una de las soluciones aportadas. 

Este proceso lo puedes repetir con cada preocupación que te genere incertidumbre. Aunque recuerda que a veces no hay una solución perfecta sino la más adecuada en un determinado momento, por eso nos cuesta tanto tomar la decisión. 

  • Pide ayuda

También puede servirte de ayuda hablar con alguien de confianza. Una persona con la que te sientas comprendido (amigo, familiar…) o personas que se encuentren en la misma situación que tú. Tal vez un grupo que se reúna de manera constructiva para hablar del asunto (nada de personas tóxicas que quieran influir en tu decisión), desde el respeto, sin juzgar, sin influir. Solo sumando.

Y por supuesto tienes la opción de buscar ayuda en profesionales (dependiendo de cuál sea tu situación: coachs, psicólogos, etc.)

  • Para acabar

Cree en ti. Tu decisión es tuya o vuestra y de nadie más al igual que sus consecuencias. Ninguna opción es mejor que la otra. La buena es la que te haga a ti feliz. 

Repito que te haga feliz a ti y a tu pareja, ese consenso es fundamental. Tus padres, suegros, cuñados, amigos... tendrán su opinión aunque no la pidas. Pero la decisión final depende de tu/vuestra reflexión y no de la de los demás. 

Aceptar tus emociones y afrontarlas, te ayudará a sentirte mejor y a disminuir la ansiedad que sientes. 

Espero haberte ayudado a reflexionar.
Un abrazo.

Laura 

Créditos de imagen CCO Public Domine www.pixabay.com

 

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Permite que me presente...

Hola, soy Laura Bona y mi principal interés eres tú. Sí, tú. Trabajo para que desarrolles tu potencial, aumente tu rendimiento, tomes conciencia, confíes en ti mismo, ganes en claridad, compromiso y responsabilidad y finalmente pases a la acción. Para eso estudié Psicología del Coaching y durante años he ofrecido mi experiencia en todos los ámbitos posibles: cultural, educativo, profesional y personal. Así que ahora, seas como seas y sea cuál sea lo que crees que te limita, podré serte de ayuda.
¡Claro que sí! ¡Vamos a intentarlo!

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