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Taller: El estrés, el enemigo del emprendedor y su salud.
06 Sep 2016

Taller: El estrés, el enemigo del emprendedor y su salud.

Cuando comenzamos como emprendedores nos sentimos felices ante la posibilidad de poner en marcha nuestra idea, ese sueño que hasta ahora solo hemos tenido en nuestra cabeza. Tenemos muchas ganas de emprender y nos sentimos eufóricos, pero al comenzar con la puesta en práctica de nuestro proyecto y sobre todo al enfrentarnos con la realidad surgen otras emociones, en muchas ocasiones negativas, que nos generan estrés, provocando alteraciones en nuestro funcionamiento fisiológico y mental.

Dicho de otra forma, este exceso de estrés afecta al bienestar personal, el rendimiento y la salud de la persona emprendedora.


Conocer que situaciones nos generan estrés, ser consciente de que es parte del proceso y sobre todo aprender algunos recursos para gestionarlo, ayudarán al emprendedor a gestionar mejor sus emociones mientras trabaja para conseguir sus objetivos.

Contenidos:

  • Cómo se genera el estrés y la ansiedad.
  • Consecuencias del estrés (emociones y rendimiento).
  • Situaciones potencialmente estresantes cuando estás emprendiendo.
  • Gestión del estrés:
  • Recordando los pilares básicos.
  • Afrontamiento y estrategias.
  • Reinterpretación de las situaciones.
  • Pensamientos distorsionados. Creencias limitantes.
  • Motivación y autoconfianza.

 

Metodología

Base teórica y participativa con actividades de trabajo individual (haciendo especial hincapié en la parte de reorientación de los pensamientos distorsionados).

Destinatarios

Aunque está dirigido principalmente a emprendedores, pueden participar en la actividad aquellas personas que se encuentran con situaciones frecuentes de estrés: desempleados, estudiantes, trabajadores por cuenta ajena

Horario: 10 a 13 h

Lugar: Zaragoza Activa Las Armas (C/ Las armas, 72)

Inscripciones gratuitas:
http://www.zaragoza.es/zac/events/35159
Para inscribirte debes ser miembro de la Red ZAC

¿Qué es el coaching? Charla.
05 Sep 2016

¿Qué es el coaching? Charla.

No os puedo mentir: he pasado un fin de semana maravilloso en Alhama de Aragón, aprovechando cada minuto en inmejorable compañía.

He disfrutado enormemente con la charla sobre coaching y con las personas que tuvieron la amabilidad de acercarse hasta allí (habitantes de Alhama de Aragón, turistas que estaban disfrutando del fin de semana en los balnearios, sorpresas más que inesperadas desde Zaragoza que me hicieron más feliz si es posible…) 

A todos ellos, a la organización y a la jovencísima fotógrafa un millón de gracias (Ayuntamiento de Alhama, Alhama Cultural y Susana Aperte).

La charla tuvo lugar en una Casa Palacio preciosa (os recomiendo su visita) con una exposición permanente sobre José Luis Sampedro (lujazo total).

Estuvimos hablamos sobre Coaching (y Psicología del Coaching). Despejando dudas sobre lo qué es y lo qué no es, en qué consiste para quién es, en qué ocasiones está recomendado, beneficios... 

Si no pudiste venir y te gustaría saber un poco más sobre el coaching te dejo una entrada del blog dónde te lo explicaba.

 

Sí, estás embarazada.
31 Ago 2016

Sí, estás embarazada.

Aparece una carita sonriente, dos rayitas o simplemente la palabra "embarazada" y miras el test de embarazo una, dos, tres veces… 
Incredulidad, alegría, nervios, un “ay, ay, ay” o un “madre mía”… 
Dependiendo de tu situación algunas emociones son más intensas que otras.

Te tomas tu tiempo para salir del baño, no te lo acabas de creer, y aunque sea lo más natural del mundo (eso te ha dicho todo el mundo ¿no?) y lo veas como algo normal entre tus amigas, hermanas… para ti es tu primera vez. La primera vez de muchas cosas y sobre todo la primera vez de nuevas sensaciones y emociones. 

Ahora toca compartir la noticia con tu pareja. Estás expectante ante su reacción y tu pareja también se queda mirando “el palito” como diciendo “¿de verdad?”.  Y lo mira y te mira a ti una, dos, tres veces… y de nuevo compartís ese manojo enredado de emociones: alegría, confusión, incertidumbre… porque repito es vuestra primera vez.

Primera vez embarazados.
Pides hora en el médico de cabecera o directamente con tu ginecólog@ o tocólog@, pero la cita tardará unos días. 

Y puede que en muy poco tiempo comiences con algún mareo, nauseas… y te encuentres fatal. También puede que quede inaugurado el periodo de sentirse vulnerable, con las emociones a flor de piel. Y el cansancio y el sueño, no ayudan a ver las cosas con claridad. 

Y a esto se suman las dudas más normales porque esta es la primera vez que estáis embarazados: medicación, alimentación, deporte, sanidad pública o privada, sexo, lo contamos ya o mejor nos esperamos... 

Comienzan los análisis, las ecografías… y cada vez que esperas los resultados te preguntas (no sin cierto temor) “¿estará todo bien?”. Y este proceso se repite con cada una de las pruebas. 

Claro, que no todas las personas reaccionamos igual ni gestionamos de la misma manera nuestras emociones. Como ya he dicho en más de una ocasión y lo repetiré las veces que haga falta, cada embarazo es distinto y cada mujer lo vive de una manera única e irrepetible.

Emociones.
Y todas estas preocupaciones ¿me ayudan a mí o a mi pareja? ¿Y al bebé?
Todas las emociones son importantes y aceptarlas nos ayudará a gestionarlas mejor.
Compártelas con tu pareja, con tus amigos, con alguien que te pueda ayudar. No las reprimas. Son parte del proceso.
 

Personalmente algo que eché en falta sobre todo en los primeros meses del embarazo en los que los profesionales cuidan del bienestar físico de tu bebé y de tu salud, es que no se tenga en cuenta tu bienestar emocional. Es un periodo en el que todavía no has entrado en contacto con tu matrona y la pareja se siente un poco sola con todos los cambios físicos, hormonales y de humor. 

Hay mujeres que se encuentran genial durante el primer trimestre, pero otras (grupo en el que me incluyo) sucumbimos ante el poder de Morfeo, las náuseas o vómitos, te cuesta cumplir con las exigencias del día a día (personales y laborales)…

Pero es que nadie sabe que estás embarazada (tal vez hayáis decidido no contarlo de momento) por lo que es complicado explicar que te sientes un poco floja cuando lo que realmente quieres es tumbarte en el sofá y no levantarte, en lugar de salir a cenar y llegar tarde a casa. Solo deseas volver a sentirte bien y continuar con lo que venías haciendo hasta ese momento, y tomas conciencia de que esto solo es el principio de otros muchos cambios.  

¿Me encontraré así de mal los 9 meses? ¿Podré soportarlo? Dudas, miedos, confusión…

Estabilidad.
Afortunadamente en la mayoría de los casos este malestar físico desaparece con la llegada del segundo trimestre y por fin podemos disfrutar de otra manera nuestro embarazo. 

Todo se ve de otra manera cuando descansas por la noche (y por el día) y desaparecen las náuseas (claro que puede haber otras muchas cosas que no se cuentan, vaya usted a saber por qué si todo es tan natural: varices, estreñimiento, reflujo, inflamación de encías…), pero ves tu tripita crecer, sientes a tu bebé moverse, compartes tiempo con tu pareja de otra forma, con tu familia…

Mientras, las dudas o preocupaciones también evolucionan.
¿Habrá que hacer cambios en casa? ¿Qué necesitará el bebé?  ¿Cómo organizamos la baja? ¿Dónde tenemos que informarnos? ¿Y las visitas? ¿Sabré lo que le pasa cuando llore?...
Otras preocupaciones relacionadas con la economía del hogar, nuestra propia imagen etc.  Y los meses pasan y las dudas continúan: sobre el parto, el postparto, etc. 

Menos mal que en los últimos meses nos resuelven muchas de estas dudas en las clases de preparación al parto (eso si has conseguido esperar hasta entonces sin leerte todos los libros que hay en el mercado o blogs de Internet).

¿Qué opinas de todo esto? ¿Se parece a tu realidad?
¿Alguna de las cosas que te he contado te resultan familiares?

Cuídate. Cuídate. Cuídate. 
-Insisto en la importancia de que aceptes lo que sientes en cada momento y lo interpretes como parte de tu embarazo. 

-Rodéate de personas que te cuiden y que te mimen. Que te comprendan.

-Resuelve tus dudas y compártelas con tu pareja. Os dará tranquilidad. 

-Valora las emociones dese un punto de vita positivo. Es totalmente normal.

-Si estáis haciendo planes, tened una mente flexible. Tal vez las cosas no salgan exactamente como las habíais pensado. ¿Acaso podemos controlarlo todo?

-Si ves que no puedes con ello, pide ayudaPor ti y por tu bebé.

-Y sobre todo, disfrutad mucho de vuestro embarazo.

Un abrazo 
Laura

Puedes compartir con tod@s tu experiencia aquí. Nos servirá de ayuda ;)


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En la piel del otro.
01 Ago 2016

En la piel del otro.

Esta semana me he reincorporado al trabajo después de unas maravillosas vacaciones y estoy con mi periodo de adaptación (igual que los niños que comienzan a ir al colegio por primera vez), disfrutando de la vuelta y dándome el capricho de bajar a la cafetería para desconectar.

Mi intención era la de escribir una entrada sobre las vacaciones. Más concretamente sobre la importancia de parar, no solo en verano, sino durante todo el año. Y no me refiero sólo a viajar de un lado para otro, sino a no dejarse llevar por el ritmo de vida diario y parar de vez en cuando. 

Pero como te he comentado esa era mi primera intención… 

En la cafetería ha comenzado a trabajar una empleada nueva y está aprendiendo el oficio. Va un poco más despacio, está aprendiendo a utilizar el TPV, la máquina registradora, los productos… pero se esfuerza y mucho. Siempre con una sonrisa, lo cual es de agradecer. 

Ayer pude notar como algunos clientes se desesperaban notoriamente en la fila para comprar el pan y hoy se le ha derramado el café al servírmelo en la mesa. Tras disculparse (no sé cuántas veces) e insistir en cambiarme la consumición, hemos intercambiado unas pocas palaras. Las justas para tranquilizarla y que se sintiera comprendida. 


Empatía

Esta situación ha hecho que cambiara mi entrada y reflexionara un poco sobre otros trabajos que he tenido, la relación con las personas y en definitiva sobre la empatía.

¿Recuerdas tu primer trabajo o tu primera vez en cualquier trabajo? 

Las dudas, los compañeros, el deseo de hacer las cosas bien pero con la falta de conocimientos o habilidades necesarias, los nervios, las ganas de que pasara el primer mes lo más rápido posible para ser uno más y saber hacer la mayoría de las cosas…

A menudo se nos olvida poneros en lugar del otro, del que tenemos enfrente. Lo importante son nuestros problemas. Los demás tienen que escucharnos, entendernos y ayudarnos. 

¿Qué te parece observar cómo te relacionas con los demás? O también, cómo otras personas (incluso desconocidos) se relacionan unos con otros. 

En la cafetería pude ver quién mantenía una conversación con auténtica comunicación (escuchándose, respetando sus tiempos para hablar y expresarse…) y aquellos que hablan, hablan y hablan monopolizando la conversación (tipo, he venido a hablar de mi libro y nada más).

Una persona con la habilidad de la empatía sabe ponerse en el lugar del otro y escucharle sin juzgar

La RAE define de la siguiente manera esta habilidad social que podemos practicar:

1. f. Sentimiento de identificación con algo o alguien.
2. f. Capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos.

Aunque como en todo, los extremos son peligrosos y una cosa es comprender a los demás y otra dejarse arrastrar por las emociones de los demás, ignorando las propias.

¿Recuerdas algún momento en que no hayas sido empático con alguna persona? 

¿Hay alguna situación en que no lo hayan sido contigo? ¿Qué pasó? ¿Qué sentiste?

¿Sueles practicar la empatía?

¿Te ha sucedido alguna vez que sientes que hablas con alguna persona y no te está prestando la atención que crees que te mereces? Y en ese caso, ¿qué haces?

¿Te parece una habilidad importante? ¿Para qué? 

Créditos de imagen:
RYAN MCGUIRE de la página web http://gratisography.com/

Tener o no tener hijos, ésa es la cuestión. Parte II.
27 Jul 2016

Tener o no tener hijos, ésa es la cuestión. Parte II.

Si en la anterior entrada nos centrábamos en las preocupaciones más habituales que suelen tenerse a la hora de plantearse tener o no tener hijos y reflexionábamos sobre la importancia de  tomarse un tiempo para analizar cada una de estas preocupaciones desde la tranquilidad, sin presión y con libertad de elección, en el artículo de hoy te propongo algunos recursos que puedes utilizar para afrontar esta decisión. 
Espero que te sean de ayuda. 

En ocasiones el miedo a tomar la decisión de ser o no ser madre o padre es tan potente que se posterga incluso años. El miedo nos avisa de una amenaza y esta muchas veces proviene de creencias irracionales o alteraciones de la realidad. Aunque no siempre la interpretación tiene que ser incorrecta, a veces puede ser correcta y otras veces encontrarse en un punto intermedio siendo algo desproporcionada.

Entonces, ¿qué puedo hacer?

  • Interpretación de la situación que estás viviendo

Tal vez podrías comenzar por cuestionarte si la interpretación que estás haciendo de la situación que estás viviendo es totalmente objetiva o por el contrario no es real.

Plantéate si hay alguna interpretación alternativa y cuestiónala también. Se honesto contigo y no te engañes. 
Para ello puede ayudarte el siguiente punto.

  • Creencias

Muchas de las preocupaciones y pensamientos de los que hemos hablado antes los podemos someter a examen.

Por ejemplo, ante el pensamiento de que todas las relaciones de pareja se resienten con la llegada de un bebé o directamente todas las parejas se rompen, podrías plantearte las siguientes reflexiones (para este ejemplo y para otros pensamientos):

- ¿Crees que puede esconderse una creencia rígida que este influyendo en tu interpretación de la realidad? 

Como por ejemplo, creer con rotundidad que los hijos rompen las parejas. 

- ¿Qué veracidad tiene este pensamiento? Si puedes, numéralo del 1 al 10.

- ¿Tienes datos objetivos que avalen o contradigan esta creencia? ¿Crees que lo que le ha ocurrido a tus amigos o a tu primo le ocurre a la totalidad de parejas que hay en el mundo? 

- ¿Crees que puede existir algún pensamiento alternativo? 

Por ejemplo, hay parejas que se rompen con o sin hijos. Puede haber parejas que se rompen teniendo hijos, pero los motivos de las separaciones son variados y no siempre ésta es la causa. ¿Qué pensamiento alternativo se te ocurre a ti?

- ¿Qué veracidad tiene este nuevo pensamiento? Si puedes, numéralo del 1 al 10.

- ¿Se te ocurre algún pensamiento alternativo más?

- ¿Existen experiencias previas (con datos objetivos) que avalen o contradigan esta nueva creencia?

Por ejemplo, tengo amigos que tienen hijos y que son muy felices. La pareja sigue funcionando igual de bien y buscan sus momentos para estar solos, hablar, etc. 
De todas las interpretaciones, ¿cuál es correcta para ti? ¿Encuentras otras alternativas?

- ¿Crees puede influirte en cómo te sientes a la hora de tomar una u otra decisión la interpretación que haces en cada uno de los casos anteriores? 

- ¿Qué emociones sientes pensando de una u otra manera (en positivo o en negativo)? Escríbelo y reflexiona sobre ello. 


Aquí tienes un ejemplo de algunas preguntas que puedes plantearte. A partir de éstas podrías trabajar con cada una de tus dudas, preocupaciones o creencias que a veces se esconcen detrás de nuestros miedos. 

Toma conciencia y reflexiona sobre cómo interpretas la situación de tener o no un bebé. Sin darte cuenta adquirirás una nueva habilidad para gestionar tus emociones.

  • ¿Cómo te hablas a ti mismo?

Otra cosa que podrías hacer es observar cómo te hablas a ti mismo. Me refiero a esos autodiálogos internos que tienes cuando te planteas este tema. ¿Son optimistas y realistas o negativos e irreales? ¿Qué te estás diciendo cuándo piensas en tener o no hijos? 

  • Visualízate

Por último, ¿qué te parecería visualizarte con hijos?
Intenta ver cómo sería tu vida con o sin hijos. Cuando lo hagas, intenta ser objetivo (ya sé que es difícil), pero intenta no ser exagerado ni distorsionar la realidad con lo maravilloso y fácil que sería tener hijos o con el terrible impacto que tendría en tu vida tenerlos. Ten en cuenta los cambios y trata de ver lo que ganarías y perderías en ambos casos. 

  • Análisis de alternativas

Después de todos estos ejercicios de reflexión que has hecho (que repito llevan su tiempo) puedes analizar las ventajas e inconvenientes (lo positivo o negativo) de tener o no hijos. Al igual que has hecho antes, sometiéndolas de nuevo a examen, no vayan a mezclarse con interpretaciones irreales. Intentando que las valoraciones, tanto positivas como negativas, sean lo más realistas posibles. 

Ante los inconvenientes que observes plantéate si hay alguna forma de resolverlos. 

Por ejemplo, ante la preocupación de no tener a nadie que se encargue de los niños mientras estás trabajando (ni abuelos, ni hermanos…) piensa que posibles soluciones podrías tener: guardería, contratar una persona en casa que os ayude, un amigo cercano a la familia en desempleo, reducir la jornada laboral de uno de los dos, etc.)

Con la lista de alternativas que obtengáis, repetís el proceso. Qué ventajas e inconvenientes tiene cada una de las soluciones aportadas. 

Este proceso lo puedes repetir con cada preocupación que te genere incertidumbre. Aunque recuerda que a veces no hay una solución perfecta sino la más adecuada en un determinado momento, por eso nos cuesta tanto tomar la decisión. 

  • Pide ayuda

También puede servirte de ayuda hablar con alguien de confianza. Una persona con la que te sientas comprendido (amigo, familiar…) o personas que se encuentren en la misma situación que tú. Tal vez un grupo que se reúna de manera constructiva para hablar del asunto (nada de personas tóxicas que quieran influir en tu decisión), desde el respeto, sin juzgar, sin influir. Solo sumando.

Y por supuesto tienes la opción de buscar ayuda en profesionales (dependiendo de cuál sea tu situación: coachs, psicólogos, etc.)

  • Para acabar

Cree en ti. Tu decisión es tuya o vuestra y de nadie más al igual que sus consecuencias. Ninguna opción es mejor que la otra. La buena es la que te haga a ti feliz. 

Repito que te haga feliz a ti y a tu pareja, ese consenso es fundamental. Tus padres, suegros, cuñados, amigos... tendrán su opinión aunque no la pidas. Pero la decisión final depende de tu/vuestra reflexión y no de la de los demás. 

Aceptar tus emociones y afrontarlas, te ayudará a sentirte mejor y a disminuir la ansiedad que sientes. 

Espero haberte ayudado a reflexionar.
Un abrazo.

Laura 

Créditos de imagen CCO Public Domine www.pixabay.com

 

Tener o no tener hijos, ésa es la cuestión. Parte I.
21 Jul 2016

Tener o no tener hijos, ésa es la cuestión. Parte I.

Hay personas que desde un primer momento tienen muy claro si quieren o no tener hijos. Para ellos su elección es fácil y no les ha supuesto ningún dilema. Siempre han querido o no han querido tener hijos y se reafirman en ello.

Sin embargo, para otras personas el hecho de plantearse esta cuestión viene acompañada de altos niveles de ansiedad porque la duda y la pregunta de si desean o no aumentar la familia y asumir todos los cambios que conlleva la llegada de un nuevo miembro no desaparece ni se obtiene respuesta. 

Si es ese tu caso quiero que sepas que no estas sol@. Entiendo perfectamente que es una decisión que puede ser complicada (tanto si la tomas de manera individual como en pareja), te remueve por dentro y hace tambalear tus cimientos porque no encuentras respuesta. El miedo a lo desconocido o al cambio, las dudas que de momento no tienen respuesta, o tal vez tu decisión se ve sometida a una fuerte presión familiar y/o social.  Motivos hay tantos como personas y no eres la única mujer u hombre que está viviendo este proceso de incertidumbre y desasosiego.

Lo importante es que tengas libertad de elección y que desde la tranquilidad, sin presión,  puedas decidir qué es lo que tú quieres para tu vida. Las dos decisiones son acertadas. Solo párate a analizar tu situación y resuelve, dentro de lo posible, tus dudas. 

 

Motivos de preocupación

Algunas de las preocupaciones más habituales que suelen tenerse a la hora de plantearse tener hijos son las siguientes:

  • Pérdida de la libertad, autonomía e independencia. 

Viajes, libertad de horarios para entrar y salir cuando se quiera, nadie que dependa de ti, estudios… Si decides tener un hijo el día seguirá teniendo 24 horas, pero la realidad es que habrá que incorporar nuevos hábitos y bastantes cambios en tu vida. 
La cuestión es que como en toda decisión ganarás unas cosas y perderás otras y tendrás que valorar cuáles son tus prioridades (y recuerda que tus prioridades son las mejores para ti). 

  • Pérdida de oportunidades laborales.

Al hilo con lo anterior están los pensamientos ligados al parón en la vida laboral. Pérdida de ascensos, estancamiento, despidos, dificultad de conciliar vida laboral y familiar, imposibilidad de comenzar nuevos proyectos, dificultades en el emprendimiento… 

Como he comentado antes habrá que estudiar la situación concreta de cada uno, cuestionar la realidad de estos pensamientos, buscar alternativas y soluciones. Todo no es ni blanco ni negro.  

  • Responsabilidad. 

Puede que directamente no quieras asumir esta responsabilidad o puede ocurrir que lo que tengas son dudas sobre si podrás con ella: ¿Seré una buena madre/padre?,  ¿Seré capaz? ¿Estaré a la altura?

  • Recursos económicos.

También muy ligado al punto anterior sobre la responsabilidad está el tema económico y si se podrán o no asumir los gastos que conlleva un hijo.

  • Presión social y familiar para que tengáis hijos. 

Aunque la sociedad y las familias avanzan, sigue muy presente la “idea” de que la mujer, y más si tiene pareja, debe tener hijos sí o sí, pero las realidades son tantas como mujeres, hombres y parejas. Cada uno tiene que vivir su vida como quiera y no dejarse influenciar por terceros. Que tu decisión no se vea condicionada porque según tus padres, tu tía o tus vecinos deberías tener hijos. Recuerda lo que comentaba en la otra entrada, decidas lo que decidas y hagas lo que hagas habrá alguien que lo cuestione, así que simplemente haz lo que tú quieras.
 
Si no tienes hijo porqué no tienes. Si tienes uno, para cuándo el hermanito. Si tienes tres se echarán las manos a la cabeza porque con los tiempos que corren cómo se te ocurre… Y podríamos estar así todo el día. ¿Te vas a cenar y lo dejas con su padre? ¿Pero te reincorporas ya al trabajo? ¿No vas a reducirte la jornada laboral? ¿Sigues viajando?...

Repito: cada uno tiene que vivir su vida como quiera, no como quieran los demás. Si tienes pareja, basta con que estés de acuerdo con ella y para ello, hablad mucho.

  • Relación de pareja, familia, amistades.

Otro  miedo es la pérdida de la buena relación con la pareja o directamente que esta se rompa con la llegada de un hijo. A veces nos fijamos en algunos amigos o conocidos que han sido padres y vemos que lo que ellos están viviendo no lo queremos para nosotros. Nos imaginamos que nos sucederá lo mismo, lo cual aumenta la presión a la hora de tomar la decisión. Focalizamos sus experiencias en nosotros, pero cada uno vive su vida de una manera distinta. 

¿Por qué tendría que ser diferente ahora? ¿No hay nadie a tu alrededor con experiencias distintas, positivas o negativas, sobre la maternidad? ¿A todas les personas que conoces les ha ido bien o mal? 
Cada pareja es un mundo y no se puede saber porque en su caso ha o no ha funcionado.


Cada uno vive sus propias experiencias, no las de los demás. 

 

¿Te has sentido identificado con alguna de estas preocupaciones? ¿Con varias? 
¿Tu miedo no aparece en este listado? Si es así, anímate a compartirlo en comentarios. Seguro que no eres el únic@.

Si te sientes identificado con alguna de ellas, es probable que al leerlas te hayas puesto un poco nervioso o se te haya hecho un nudo en el estómago.
Tomate el tiempo que necesites porque es una decisión importante y no basta con ver solo las ventajas e inconvenientes. Es necesario un análisis en profundidad comenzando por qué te cuestiones cada una de tus preocupaciones. No te focalices solo en los aspectos negativos o en los positivos sin ver más allá, trata de ser objetivo y honesto contigo. Y si necesitas ayuda, pídela.

Si este tema te interesa y eres de las mujeres que has decidido no tener hijos, te dejo el enlace de un artículo de la psicóloga Patricia Ramírez que seguro te encantará. Con unos consejos más que recomendables para no presionar a las mujeres que toman una u otra decisión. 

En la segunda parte de este artículo compartiré contigo algunos recursos para poder afrontar esta decisión.

Si te ha gustado esta entrada y crees que puede interesarle a algún amig@, puedes compartirla en las redes sociales. 

Un abrazo.
Laura

Créditos de imagen CCO Public Domine www.pixabay.com

Permite que me presente...

Hola, soy Laura Bona y mi principal interés eres tú. Sí, tú. Trabajo para que desarrolles tu potencial, aumente tu rendimiento, tomes conciencia, confíes en ti mismo, ganes en claridad, compromiso y responsabilidad y finalmente pases a la acción. Para eso estudié Psicología del Coaching y durante años he ofrecido mi experiencia en todos los ámbitos posibles: cultural, educativo, profesional y personal. Así que ahora, seas como seas y sea cuál sea lo que crees que te limita, podré serte de ayuda.
¡Claro que sí! ¡Vamos a intentarlo!

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